Foto de Ángel Muñoz

lunes, 11 de enero de 2010

O2

Acabo de nadar. Dejo en el agua tibia parte de la tensión. Salgo al blanco, siento el frío, camino sobre el hielo crujiente y tentador. Han estado pasando cosas que dejan la garganta atragantada y se colocan duras y muy pesadas sobre el pecho. Tengo una familia que sabe cómo hay que soportar los resbalones y sabe colocarle la bufanda al que nota el relente y hacer caldito para curar los males. Todos tenemos frío en estos días de entradas y salidas del hospital, nos gustaría repartir el oxígeno que no nos sobra y dárselo al que más lo necesita. Vengo pensando en todo esto y noto la nieve que traspasa la planta de mis pies y refresca mis músculos que acaban de recordar que existen. Me llega el olor inaudito de la lavanda que surge granizada de un pequeño parterre. Estoy cansada pero con un cansancio más sano que el que me está agotando estos últimos días. Tengo temas pendientes, y no todo depende de nosotros, pero me siento afortunada de contar con quien cuento.
La nieve ha vuelto la ciudad silenciosa, creo que hoy no dejaré que se meta en mi cama ningún descorazonador fantasma.
Quizás en los próximos días reserve un rato para llorar a gusto, quizás lo haga si deja de nevar.

12 comentarios:

soy el que soy dijo...

mucho ánimo, la nieve tiene su punto alegre y su punto triste

y un abrazo

Voltios dijo...

la nieve es bella, inma, y más la de nuestro pueblo leganense, un fuerte abrazo

Ada dijo...

La nive, el dolor, el cansancio, la esperanza, la huída... Seguir viviendo.
Besos

Inma Luna dijo...

Al que eres, la nieve como la vida, entonces. Besos.
Voltios, el blanco tiene la buena costumbre de cubrir la grisura. Besos.
Ada, ni más ni menos. No hay otra. Más besos.

María José dijo...

Jo, qué bonito.
Besos.
Mj

Ada dijo...

Inma, no sé si soy la que piensas, me temo que te decepcionaré.
Besos

Jorge Ampuero dijo...

Sucesos como estos nos hacen nevar también por dentro.

Saluditos...

libertad dijo...

Estos días miraba el blancor de la nieve, y no podía evitar sentir la pureza de ese blanco impoluto. Quizás sea eso lo que en determinados momentos nos hace dormir y descansar para poder seguir. Ojalá y salgo pronto el sol en tus dias y sigas tan bien acompañada.
Un beso, Inma

gemaluna dijo...

Los resbalones siempre asustan porque temes caerte pero la mayoría de las veces no lo haces. No pienso acompañarte en tu tarde reservada para llorar porque yo reservo ratos a diario y ya estoy harta. Pero te haré el mejor caldito y te seguiré regalando mantitas para el frío que deja la nieve. Estaremos juntas. Y seguiremos compartiendo sonrisas porque ese es el mejor oxígeno que podemos darle. Te quiero
la tata

Inma Luna dijo...

Mj, no tanto, la verdad.
Ada, no se me ocurre cómo podrías decepcionarme, anda quiérete un poco más.
Jorge, justamente eso.
Libertad, besos y gracias como siempre.
A la tata ángel no hay nada que añadir.
Besos a repartir.

NoSurrender dijo...

el frío es catártico, Inma. Remueve el alma y redime las melancolías. Ánimo, pronto terminará el invierno. Ya verás.

Besos.

Inma Luna dijo...

Entonces, Lagarto, todo sea por la catarsis, a ver si me deshilacha lo suficiente y me quedo mullida, que ganas tengo.
Besos y gracias.