Foto de Ángel Muñoz

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Como si todo fuera memorable


Como si todo fuera memorable
me acuerdo del modo sistemático
en que eliges tu ropa
la última camisa doblada en el armario
el pantalón vaquero
las cholas que alejan a la lluvia
y liberan tus pies de la cota ceñida del zapato.
Como si todo fuera memorable
me acuerdo del pelito rizado de tu barba
ese blanco que se aleja del resto
para hacerme cosquillas en la tripa.
Como si todo fuera memorable
me acuerdo del olor de tu casa
del queso blanco en la nevera
los cristales biselados de sal
la papaya partida
el pan de lata.
Como si todo fuera memorable
me acuerdo de tu cama sin hacer
de las sábanas sucias
unas gafas encima de la mesa
los pcs encendidos
la piscina salada
el señor que pasea alrededor
el quiosco de plátanos donde nunca compramos
la cáscara del camarón
-y tu boca sacando todo el jugo-
el vino blanco en casa Pepe
el bautismo de enero
el desayuno en el balcón
cómo dices mi nombre algunas veces.
Como si todo fuera memorable
me acuerdo de la cortina de tu baño
de tu ventana sin persiana
de ese sofá que ibas a teñir un día
de tu preocupación
por mi higiene dental.

Como si todo fuera memorable
como si no tuviese cosas útiles en qué pensar.

martes, 28 de diciembre de 2010

Mis hijos

Después del ajetreo están tan cerca que es como si hubiésemos pegado juntos un grandísimo salto.
En este abrazo se encuentra nuestra casa.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Insomnio delante del cristal


El insomnio madura.
Cae sobre la cabeza
se abre como una fruta dulce
como una noche untosa.
El insomnio se dibuja de ruidos y de golpes
monta guardias metálicas
cierra compuertas en canales abiertos.
Luego se calma
se aniña
se prende en una luz de tono fresco.
Hay un amago de deseo
un pálpito sexual sin apegos, sin fuerza
un decir aquí estoy, baja las manos, acaricia, un decir.
Abro la boca para comer una porción de aire,
no he perdido la calma
-quizás un rato sólo, el tiempo justo para una lagrimita consentida-.
Muy cerca del pezón dormido
la huella de la mano ha hecho hueco.
Tiene la forma sumisa de los dedos posados,
ya no hace falta buscar nada,
han salido a la piel los caminos cruzados de las venas
se pueden observar a simple vista, como un itinerario sin destino.
El insomnio asoma medio cuerpo a la mañana
y no acusa el vértigo,
no tiene frío,
las puntas de su falda tiemblan ligeramente
a punto de saltar la barandilla.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Beatitud, el vídeo





Me pican las manos de las ganas que tengo de tener este libro entre ellas. Desde que pisé la librería CityLight en San Francisco sabía que el espíritu de los beat me perseguiría. Ahora llega el momento de poner en pie a todos los fantasmas. Mmmmmm, qué gusto apuntarse a estos viajes. Gracias chicos!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

No te rasques el alma con las uñas tan sucias


Grisáceo
tu corazón
falto de brillo
cae
no aprendes nada
nunca
nada
si pensara que merece la pena
te abriría yo misma con las uñas
dos agujeros en la cara
los que te faltan
para mirar
pero
creo
que prefieres
quedarte ahí
elevado en ese extraño cielo
que habitas solo.
Sin ojos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Orgullo materno


Los que tenéis hijos, hijas, sabéis del terror de equivocarse con ellos, de la ingente tarea de su educación, de las enormes dificultades de echarles una mano en esta poco fiable tarea de vivir. Sin embargo, de vez en cuando, obtenemos sorpresas como éstas que nos hacen pensar que quizá merece la pena el esfuerzo, je.
Mi hija ha escrito este manifiesto contra la violencia hacia las mujeres que hoy ha sido leído en todos los institutos de la ciudad y también en la concentración de esta mañana. Estoy orgullosa de que haya reflexionado de esta manera y espero que muchas y muchos de sus compañeros piensen igual:


MANIFIESTO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Hoy  es un día complicado, complicado para nosotros al pensar que estamos aquí por una causa como esta, es un día de impotencia y de tristeza, pero creo que no debe quedarse sólo en eso.
Debemos apoyar a esas mujeres que en estos momentos están pasando por situaciones de miedo, tristeza, de nervios continuos, de pena…
Pero también estamos aquí hoy para pensar en por qué se llega a esas situaciones y en cómo ponerle solución.
Chicos y chicas, todas las relaciones tienen un principio, comienzan de manera sencilla, con atracción y cariño, con buenas palabras, pero a medida que pasa el tiempo, en ocasiones, comienzan las exigencias que pueden conllevar situaciones más graves y peligrosas.

¿Cuántas de las chicas adolescentes que están escuchando esto se sienten identificadas con frases como:
“no, con ese chico no hables o esto se acaba”,
“no, esos pantalones no te los pones cuando no vayas conmigo”,
“pero, ¿y ese tío quién se cree que es para salir abrazándote en esa foto?”

Esos comentarios y muchísimos más son dichos y escuchados en las relaciones adolescentes día a día. Relaciones posesivas en las que no se valora a la mujer como se merece, relaciones en las que, a menudo, la mujer se siente inferior. Y lo más grave de todo esto es que no se detecte, que se vea por todos con normalidad.

NO, CHICAS, ESTO NO SE PUEDE PERMITIR.

Hasta en las letras de muchas de las canciones que bailamos la mujer solo tiene un valor sexual y de intercambio entre hombres. Todo esto infravalora a las chicas, las hace parecer débiles y nos perjudica a todos en nuestras relaciones.
¡No fomentemos la imagen de mujer-objeto, aprendamos a querer y a que nos quieran por lo que somos!

Me parece muy grave que una mujer con miedo, que sufre porque su marido haya dado un golpe con el plato de la comida en la mesa, porque la humille verbalmente, porque le levante la voz sin venir a cuento, no pueda denunciar a su pareja. Porque TODOS ESOS EJEMPLOS SON MALTRATO y parece ser que es necesaria una agresión física más fuerte para que se le empiece a escuchar, aunque sea un poquito. Aún falta mucho que cambiar en la sociedad.

Os invito a reflexionar juntos algo que yo me pregunto: ¿No sería mejor poder tener una relación sana, con una persona que esté con nosotros por placer, una relación igualitaria y con amor de verdad, una relación que a largo plazo sea fruto de años de respeto y cariño? ¿No creéis que una relación debe ser algo que disfrutar? ¿Y que se nos dibuje una sonrisa en la cara al pensar en esa persona con quien compartes la vida?

Hoy queremos recordar que las MUJERES debemos ser personas INDEPENDIENTES, preparadas para afrontar la vida sin estar obligadas a permanecer junto a alguien con quien no se encuentran a gusto, que debemos tener valor para dejar una relación que no nos llene, reír, ser felices, vivir nuestras propias vidas, QUE SE QUIERAN Y SEAN QUERIDAS. Es duro tener que decir esto, es algo tan obvio, tan sencillo…y a veces está tan lejos de la realidad…

Chicas, abrid los ojos y haceos fuertes, todas y a cada una de vosotras tenéis que saber que lo que sucede una vez, siempre se repite, siempre, tenéis que recordar que un hombre no tiene autoridad sobre vosotras y no debéis dejarle creer que sí.

Chicos, valorad y respetad a vuestras chicas, nadie tiene que estar por encima o por debajo, compartid vuestras vidas con ALGUIEN A VUESTRO LADO.

No es normal gritar a tu pareja.
No es normal mirarle los mensajes del móvil.
No es normal tener celos de los amigos.
No es normal pasar del amor al odio cada día.
No es normal llamar por teléfono repetidamente a tu pareja una misma tarde para saber dónde está, qué está haciendo y con quién.
No es normal vigilar las cuentas en las redes sociales para ver si tiene nuevos amigos y pedir explicaciones sobre quiénes son.
No es normal que los insultos sean diarios.
No es normal no dejar salir a tu pareja de fiesta por miedo a que conozca a otra persona.
No es normal no permitir a tu pareja dejar la relación si así lo decide.
Y sobre todo, lo que no es normal, es que SOLO en 2010 hayan sido asesinadas por sus parejas 64 mujeres.

¡¡TODOS Y TODAS TENEMOS LA RESPONSABILIDAD DE TERMINAR CON LA VIOLENCIA MACHISTA!!


Violeta García Luna
(4º ESO, IES “José de Churriguera”)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Vistazo a la sala del desespero

Mientras el cielo abierto me ilimita, os observo de refilón cada mañana, soñolientos a la luz mortecina de la máquina de cocacola. Os atisbo sentados, con las cabezas gachas, el pelo sucio de vuestras coronillas, coleteros azules, soledad atrincherada. Permanecéis a oscuras en la sala de espera pero se ve sin veros que esperáis a la nada, que os convoca el silencio, que sabéis que esta batalla también está perdida. Sois los mismos locos que veía de niña a través de la ventana de colegio, los mismos locos pero con otros nombres, con una identidad aún más difusa, sin el apelativo que aportaba la excusa para poneros barquitos de papel sobre vuestro peinado. Ahora sois enfermos y es todavía más triste veros cada mañana hundidos en la silla del mundo imaginario tintado de los colores apagados del litio. Los enfermos mentales no interesan a nadie, no sonríen como cuando era niña contándote sus chistes miserables y bobos. Cuando llego al trabajo los conserjes observan el discurrir rosado de las rutas viarias. Ni ellos pueden volar ni yo tampoco porque tengo las suelas pegadas a la máquina roja que no refresca nada.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Inma es ahora amiga de Licebook



Si repetimos fue por algo. Ya sosegada la emoción de un año atrás en aquel corre que te corre, besa que te pregunta, traguito, a otra, a otro, y tú qué? Qué alegria! Cuánto tiempo!... Pasado aquel ataque de 25 años que no nos habíamos dado cuenta de que se habían precipitado por la vida, esta vez el abrazo tuvo la posibilidad de ser menos apresurado, la confidencia menos tensa, el paso más suave. Me gusta veros así, con el hoy por montera, con la añoranza justa de reírnos de aquello que nunca nos contamos, de sabernos distintos pero tremendamente iguales. Agradecer las notitas de entonces, esas que se han guardado como un gps afectuoso para seguir la ruta de la fragilidad de los recuerdos. Agradecer ese codo que se nos retiraba para facilitar la copia del examen y hoy nos deja su móvil para si por si acaso necesitas de él cuando no sepas cómo responder a una demanda de divorcio, pedir una hipoteca o preparar un bocata de jamón con tomate. Ponemos encima de la barra, entre mojitos y cervezas, lo poco o lo mucho que sabemos para tomar de aperitivo; nos tronchamos a fuerza de nosotros contándonos lo raro que resulta preocuparse por el dolor de espalda, las pérdidas de orina o la jodida próstata, ventilamos las premenopausias al ritmo de cualquier música, nos juntamos los padres de bebés con los que ya estamos a punto de tener de nietos, hablamos del amor y sus dificultades, y nadie cuenta con la fórmula perfecta, o casi nadie; repasamos eso que nos importa y lo que ya no tanto y cerramos el bar con un comunitario guiño de alegría.



jueves, 18 de noviembre de 2010

Soy la mujer más feliz de mi vida

Piug! Piug! Fiuuuuuuuuuuuuuuu! Soy rápida con la vista. Las veo pasar. Piug! Piug! Fiuuuuuuuuuuuuuuuu! Silban cuando me rozan las orejas al esquivarlas. Las balas no aciertan en estos días. Y no huyo. Simplemente me muevo, para atusarme el pelo, para subir una persiana, darme brillo de labios, escribir un poema, hacer deberes, un tataki de atún, ver una peli, enderezar las medias, tomar un té, llamarte por teléfono, reírme con mi hija, echar colonia de lavanda en la almohada de mi padre, leer a Sharon Olds toda la tarde, y a Eavan Boland y a Nicanor Parra, y a Karmelo Iribarren y... a Efraín Huerta que me regala el aforismo perfecto para este instante, para cualquier instante: Soy/la mujer/más/feliz/de mi vida.
Que nadie se moleste en grafitearme el espíritu de mala manera, que esta vez no.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Corazón insuflado


Barcelona extensa, brillante y opaca, tan limpia como sucia, supo acomodar nuestras historias. Llegadas de fuera Ana Pérez Cañamares (mi Anita), Isa Bono, Cristina Morano y yo. Allí nos esperaban Mª Angels Cabré, Concha García, Silvia Bel y Mireia Calafell. Siempre se arrastra un cargamento. Se sabe cuando se chinchinean las cervezas y se saltan las lágrimas. Se sabe cuando nos encontramos en los versos de otras y nos entran picores en la lengua porque aún no lo habíamos pronunciado. Barcelona se pone a nuestros pies, a los bríos que nos hacen saltar encima de colchones tirados en aceras, cuarentonas insomnes que nos vamos muy pronto a la cama, que quedamos tumbadas por el cava y la risa, que tenemos las ganas en las venas.
Aprendo tanto de cada una de las pistas que me dais para seguir viviendo de este modo..., tanto.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Hoy y mañana en la Bertrand de Barcelona!!!

 La asociación Mujeres y Letras organiza las sesiones Poetas Jóvenes en un Nuevo ParadigmaMesas redondas en las que participarán seis poetas jóvenes de diferentes puntos de nuestra geografía
 
















Nota de prensa
Nos hallamos ante un nuevo paradigma poético en el que conviven libros en ediciones impresas y revistas digitales, sin olvidar los dinámicos blogs donde los poetas dirigen sus versos directamente a los lectores, sin intermediarios. En dichos ámbitos plurales, aupados por las nuevas tecnologías, se advierte una eclosión de autoras inédita hasta la fecha, muy esperanzadora respecto a las generaciones anteriores y con cotas de calidad nada desdeñables.
Sin embargo, aún ahora la vitalidad de las propuestas de las mujeres poetas no tiene una correspondencia real con su presencia en los medios de comunicación ni tampoco en los encuentros literarios. Conscientes de esa carencia, dos antologías han salido recientemente al paso, reuniendo en exclusiva a algunas de ellas: 23 Pandoras, de Vicente Muñoz Álvarez (Baile del Sol), y La manera de recogerse el pelo, a cargo de David González (Bartleby Editores).
Mujeres y Letras, asociación nacida en el año 1999 con la intención de promover la literatura escrita por mujeres, con especial incidencia en la poesía, en su edición 2010, se suma a estas iniciativas reuniendo los días 11 y 12 del mes de noviembre, en la Librería Bertrand de Barcelona, a una pequeña representación de jóvenes poetas que en la actualidad trabajan con diferentes lenguajes y buscan hacerse con una voz propia, en unas sesiones tituladas "Poetas Jóvenes en un Nuevo Paradigma", que consistirán en dos mesas redondas en las que participarán seis poetas jóvenes de diferentes puntos de nuestra geografía..Alguna de ellas tiene ya una obra notable, han merecido premios literarios y publicado libros, otras dan sus primeros pasos sirviéndose de la red en un camino que se les augura fecundo.
Dichos encuentros quieren ser un escaparate para la diversidad poética y un lugar de encuentro para l@s lector@s con ganas de descubrir nombres nuevos en un panorama poético cada vez más heterogéneo.
Las sesiones comenzarán a las 19.30 y a continuación tenéis la lista de las participantes en cada mesa:
Jueves 11: Cristina Morano, Ana Pérez Cañamares y Silvia Bel.
Viernes 12: Mireia Calafell, Inma Luna e Isabel Bono.
Contenido de las sesiones
Cada sesión tendrá dos partes: una lectura de poemas y un debate posterior acerca de las influencias/injerencias/consecuencias de las nuevas tecnologías (Internet, blogs, etc.) en la poesía actual.

De La República Cultural
  

Absolutamente visceral

Reinterpretación de José Manuel Vara

Fue para mí una magnífica noticia que Mario Crespo y José Ángel Barrueco contasen conmigo para la antología Viscerales, un proyecto en el que estoy acompañada por magníficos autores algunos de cuyos nombres son para mí poesía en estado puro.
Ediciones del viento va a ser la editorial que saque a la luz este libro de entrañas abiertas, como a mí me gusta la literatura.
Aparte de esta "reinterpretación" psicodélico magnífica de Vara, otras sorpresas en distintos blogs. Mil gracias por contar conmigo, mil gracias por las palabras tan generosas.

INMA LUNA - VISCERALES


Inma ha publicado los poemarios Nada para cenar, El círculo de Newton y De ronda en ronda, antología itinerante de poetas españoles en México (junto a Uberto Stabile y Antonio Orihuela) y el libro de relatos Las mujeres no tienen que machacar con ajos su corazón en el mortero.
Ha participado en diversas antologías, entre ellas: El Cuentacuentos, antología de cuentistas españoles, Cuentos desterrados, 23 Pandoras. Poesía alternativa española, Qué mala suerte tengo con los hombres, La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger, Os dias do Amor. Um poema para cada dia do ano, Voces del extremo.
En los textos de Inma Luna siempre hay ferocidad y ternura a partes iguales. Es en uno de sus blogs (aún no había abierto su nueva bitácora cuando le pedimos colaboración) donde encontramos la semilla visceral: auténticas confesiones en directo, párrafos desgarradores e intimistas que indican que, aunque ella diga ser periodista, es escritora.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La atracción de los jardines secretos



Acerco el ojo al ojo. Siempre. Busco el jardín. Lo noto como un abrazo de lianas. Es el paisaje que no debo mirar. Ese que me dijeron que nunca hay al otro lado. No saquemos textos -me advierten-, no hablemos de lo que no es nítido y guapo, obviemos lo que no queda lucido en la fotografía del recuerdo. No digas nada de tu tripa abultada, del portazo, de ese caparazón con el que conseguimos evitar que te asomara el cuerpo magullado.
Tapasteis los ojos al jardín con pegotes de plastilina masticada, con telas percudidas de vuestros propios vértigos y no pude ver nada en años de curiosidad punzante.
Acerco el ojo al ojo y busco. Siempre. La humedad que espera, el frescor sombrío, el agua en la boca.
Me asomo a los secretos que me habéis usurpado. Los engullo.

martes, 12 de octubre de 2010

La calma acuna los conflictos hasta que se quedan dormidos, shhhhhhh.


Una larguísima y profunda respiración.
Los pensamientos que bullen se van templando.
Una pausa.
Refresco para los miembros tensos y agarrotados.
Silencio.
Los improperios se diluyen en la saliva de la boca cerrada.
Pausa, tiempo.
Las piezas encajan sin presión, sin dificultad.

Cada día me acerco más a la calma. La busco. La fabrico. La calma me mantiene lo suficientemente a salvo. Los enfrentamientos me desgajan. La mayor parte de las veces tan sólo hay que sentarse a esperar para que todo fluya.

viernes, 8 de octubre de 2010

Llamando a la Tierra

La gran fallera cósmica, Marina Sanmartín, convoca a esta galáctica propuesta, con aterrizaje de poesía y poetas que se van a desparramar esta tarde por FNAC de Callao.

A ver qué flores brotan de esta siembra.

El primer ciclo, hasta diciembre. En el cartel vecino, todas las sesiones.

Pasad y picad de la poesía.

sábado, 2 de octubre de 2010

Las trampas de la luz


Esta mañana, o la mañana de ayer, no estoy segura, el cielo me dio los buenos días con este colorido. La belleza inusual de mi paisaje, con tonos desacostumbrados, chispazos en las flores y extraña luz de luna me resultó conmovedora.
Estaba haciendoos esta foto, para ponerla aquí como quien la regala, cuando un hombre me invitó a acompañarle hasta el alto despacho desde el que el cielo se olía más cerca. Subimos y, al llegar, la luz había cambiado tornándolo todo evidente: los suelos moteados, las mujeres y hombres del jardín malherido de la desorientación, el perro ajeno, la rueda del coche en el bordillo, la tristeza regada de la jardinera.
Le di las gracias con la cabeza gacha y masticando la palabra efímero mientras llamaba al ascensor.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Desatinos de la ceguera


El corazón se esconde,
los ritmos no tienen vestido.
Miro sin ver
decido
yerro
decido
yerro.

La voz deja salir el hilo
convoca la pasión
arranca los vendajes
y aclara la vista.

Me equivoco a menudo,
el color de la ropa me confunde,
el peinado, los gestos, las pestañas.

Pero la gente habla,
la gente se desnuda y danza.
Abro la boca
descompuesta por las notas erradas.

Las superficies suelen ser resbaladizas,
me caigo cada vez que me anticipo.

martes, 21 de septiembre de 2010

Carretera


Sabía mejor que nadie
que había que ir ventilando cada estancia
pero si lo intentaba
tan sólo conseguía
que entrase en casa ruido
y color de carretera.

Tan sólo carretera,
      carretera sin manta.

(De Nada para cenar, 2005)

viernes, 10 de septiembre de 2010

Los ásperos atardeceres que se chillan


Temo los callejones, meterme en ellos, no encontrar la salida, verme obligada a rascar las paredes con las uñas, patalear en el suelo, gritar histérica..., retroceder para llegar de nuevo a un comienzo que había dejado atrás. No es un discurso circular, es un acercamiento al miedo. He entrado esta vez, ayer, con muletas de humo, con patadas de loca en puertas blancas, con abucheos por las formas. He abierto las manos y las piernas, tocando muros húmedos, tragando lascas tan calizas que me volvieron del revés. Luego, con el cansancio laxo tras la lucha, me dormí justo en mitad de túnel, envuelta suavemente entre el vapor del vino y el rechazo, en el refresco del asfalto. Ya soy capaz de levantarme con el foramen magnum paralelo a la tierra, sacudirme la caspa del sistema lunar, recoger litros y litros de oxígeno azulado. Los adoquines continúan duros, lustrosos como si fuesen insalvables pero ahora sé que la salida está en alguna parte y que si miro con la agudeza justa, con el guiño preciso, sabré salir, lograré que salgamos, sin rasguños mortales de este lugar incómodo en el que hemos dejado de reírnos.

viernes, 27 de agosto de 2010

Puzzle


Camino cámara en ristre. Lo grabo todo, lo edito, lo atesoro. Son ellos, ellas, quienes cuentan las cosas, los que van recreando su paisaje vital. Parecen otros, parecen yo, parecen cualquiera. Se paran, miran, empiezan susurrando y terminan a gritos contando lo que gusta y lo que duele, lo que avergüenza, lo que hace reír, los arrepentimientos, los deseos, lo que ya no, lo que ahora sí, lo que han aprendido, lo que han olvidado. Se dibujan muy cuidadosamente, trabajan su perfil acomodados en el diván de la escucha y son cada uno, cada una, con esas líneas que saben a diferencia, que les dan ese aroma especial fruto de las esencias que han ido destilando, la gota perfecta que sólo deja manar su filtro.
Veo en mis grabaciones, con total nitidez, verbos reconocidos y al mismo tiempo me conmueven propósitos ingenuos, destinos improbables... Hay esquinas borrosas, tomas falsas, ángulos escondidos.
Me concentro en las voces y escucho las palabras:
amor, felicidad, belleza,
pérdida, miedo, hijos,
pesadillas, rupturas, casas,
gatos, trabajo, ayer,
mañana, sueño, suelo, cama
maleta, mundo, gente...

Giro la cámara y empiezo mi relato. Construyo mi vida como un puzzle con piezas de las vuestras.

viernes, 20 de agosto de 2010

Apostasía


Ayer celebramos la misa funeral por el padre de Tito. Nadie sabe muy bien por qué se continúan haciendo estas cosas, pero el caso es que se hacen y si me paro a pensar, en los últimos tiempos los funerales son los únicos actos religiosos a los que he acudido porque me parece obligado acompañar a la familia en el trance y como la despedida suele ser en una iglesia pues allí estamos.
Siempre me paro a escuchar, me paro a intentar entender cuál es el mensaje que quieren transmitir desde el púlpito y siempre me produce cierto pavor lo que de allí brota.
El anciano cura de voz gastada leyó en la misa de Juan Antonio, como evangelio, unas palabras de San Juan:
El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. (Juan 12).
Y los feligreses oyen cosas así y dicen Amén y dicen Hágase en mí según tu palabra y se quedan tan frescos. Y yo me llevo las manos a la cabeza y me avegüenzo. Me avergüenzo de haber estudiado en un colegio de monjas y de no haberme dado cuenta hasta lustros después de la castración a la que había sido sometida. No te ames a ti mismo, no te quieras, no disfrutes de la vida, no goces, no rías... Es mucho mejor aborrecerse, entregarse al sufrimiento, a la fustigación, al cilicio, al dolor y al miedo, a la espera de una incierta, secreta y remota compensación.
En la homilia también nos recordó el cura que si alguna gloria tuvo Jesucristo no fue la de ser hijo de Dios ni la de vivir del modo en que lo hizo sino la de morir para salvarnos ¿¿¿??? Aún no me ha explicado nadie en qué consistió la supuesta salvación.
Por último nos instó a agradecer a nuestros padres más que la vida que nos dieron, el acercarnos a la gracia del bautismo. Entonces me di cuenta de que tengo tarea pendiente en cuanto llegue a casa, apostatar será la decisión más sensata, que borren mi nombre, que no me relacionen con toda esa patraña.
Yo me quiero bastante. Y tú?

(epílogo demagógico: tal vez los curas pederastas actúan así para alcanzar el máximo aborrecimiento sobre sí mismos y llegar de ese modo a la vida eterna sobre seguro).

miércoles, 18 de agosto de 2010

Inmersa

Me he pasado la vida intentado ser feliz, sí, puede que os parezca estúpido, pero, en fin, cada cual con su historia. Yo nací con la sonrisa fácil, la mirada chisposa y me vi en la obligación de aprovecharlas. Siempre he pensado que el sufrimiento no nos podía enseñar nada, que era mejor evitar los pinchazos, los ratos malos, los oscuros presagios, las pesadillas. Pasa el tiempo, los años, y llegan situaciones a las que es imposible volver la espalda. Entonces entras allí en los túneles, en medio de los temblores, del terremoto y te das cuenta de que, a pesar de la angustia que puede provocarte la falta de equilibrio, aprendes cosas, cosas que forman parte de la vida, de la VIDA con mayúsculas, con toda la acidez de su savia. Las personas entonces se te muestran desnudas, con sus debilidades o su empuje y tú, yo, también he de tomar mis decisiones y atreverme del todo a tasar mi equipaje, que cada vez es menos, o es más, no estoy segura.

sábado, 14 de agosto de 2010

Hasta luego miniño


La higiénica incredulidad,
el desconcierto,
esa inmovilidad tan exclusiva de la muerte,
la sutil diferencia entre la luz consciente del amanecer
y el resplandor valiente del ocaso.
Las últimas sonrisas burlonas,
decir un hasta luego como si se pudiera,
citarnos a la vuelta de la esquina
en donde poco importa que el cuerpo esté cansado.
Dormir,
abandonarse,
admitir el relajo,
ir al encuentro del amigo ausente,
buscar también allí la senda alternativa.
Contarle un chiste al cancerbero, otro a san pedro,
echarse en Teno una siestita larga,
allí donde las nubes te alborotan el anárquico fleco.
Y mientras, nos quedamos brindando por tu nueva salud,
practicando tu cínica vision del mundo,
admirando el valor de tu salto al vacío,
haciendo un cortadito para cuando se tercie,
para cuando nos toque tomárnoslo contigo.

Un beso, Juan Antonio, gracias por la lección.

lunes, 9 de agosto de 2010

Reflexiones desde el cubículo sombrío


Sentados en el helado cubículo. La enfermedad nos convoca en pareja. Hospital en Madrid, hospital en Tenerife. Compañeros de blancos azulejos y de salas de espera. Una noche invito yo, otra lo haces tú. Sombrío espacio para una cita. Esquinados como dos boxeadores en un ring, un ring que nos recuerda tanto a una estrechísima sala de despiece. La camilla con tu padre entra y sale. Se pierde por el camino salpicado de males. A ratos estamos solos. Tenemos miedo y, como dos niños, nos tiramos besos que van de esquina a esquina y se enredan en los tubos de oxígeno, en los cientos de agujas fantasmales clavadas en el techo. Grita un hombre, se queja con un desgarro persistente y agudo, entona una melodía de aullidos, cuando llega al estribillo lanza un gemido largo, rasposo. No sabe uno como salvarse de tanto padecimiento impúdico. Volvemos a mirarnos, levantamos las cejas en un gesto de solidaridad quizás, aunque seguramente en el fondo sentimos el consuelo de que es a otro a quien le duele tanto. Una mujer se suma al canto desbordado de la madrugada hospitalaria. Tan viejecita, tan consumida, ruega a quien pasa por su lado que por favor la levante, le dicen una y otra vez que tiene la cadera rota, que no se puede mover de la camilla. La mujercita perdida en la semioscuridad del pasillo no atiende a las razones y lloriquea como un bebé arrugado para que alguien venga a consolarla.
Paradójicamente, el libro que sostiene mis horas de espera es La Inmortalidad, y Kundera me mantiene los muslos calientes bajo el peso de sus advertencias: "...Esas palabras eran libertad pura. Sólo podía escribirlas alguien que estuviera ya en la tercera etapa de su vida, en la que el hombre deja de administrar su inmortalidad y no la considera relevante. No todos los hombres llegan hasta este límite extremo, pero quien llega sabe que por primera vez es allí y sólo allí donde hay verdadera libertad".
Me pregunto si realmente es necesario todo este dolor. Si alejándonos del insensato y pretenciosamente humano deseo de inmortalidad no nos podríamos ir de aquí de otra forma. Desde un paraje menos amargo que este cubículo de blancos azulejos, ganchos metálicos, tubos de goma. Si por fin admitimos nuestra perecedera condición, no podríamos morir con suavidad, con un empujoncito cariñoso que no nos retorciera el cuerpo hasta el extremo desamparo?
Nos miramos, nos sonreímos como una forma de insuflarnos aliento, tu padre duerme en el medio del ring, en medio de la fiebre, apenas responde cuando le preguntan si le duele, cuando le avisan de que le van a pinchar, cuando le extraen fluidos y le aprietan la tripa amoratada. Contemplamos el espectáculo con resignación. Otro paciente manda a la mierda a gritos a los que están quejándose, no le dejan dormir el sueño agónico de las Urgencias. El homo sentimentalis tiene los días contados. Tiemblo al pensar qué nueva especie vendrá a sustituirlo. Tú y yo no lo veremos desde el bordillo alado de la inmortalidad.

domingo, 8 de agosto de 2010

Sueños infructuosos


Paso las noches soñando soluciones,
viajes que reparen el daño,
conversaciones que lo inmovilicen.
Sueño con besos que curen el sentido del tiempo,
que alegren la vejez
y devuelvan el brío.
Hablo con hombres sabios
con mujeres expertas,
rebusco entre brebajes, bebedizos y filtros,
cuezo patas de pollo y dientes de dragón,
bailo danzas salvajes alrededor de fuegos apagados.
Luego escucho su voz al otro lado del teléfono,
la voz desconsolada de mi madre,
y no tengo ni una sola palabra que le sirva de alivio.


viernes, 30 de julio de 2010

Las nubes agrietadas


Desvía la mirada cuando le pregunto hacia dónde se va. Él no quiere saberlo, puede que yo tampoco. Si me fijo en sus ojos sólo se ven retazos de nubes agrietadas. Mi padre se aleja hacia algún lugar desconocido y silencioso mientras tiramos de él para que permanezca con nosotros; pero se cansa, le cansamos, le aburren y le hastían todas nuestras preguntas, y baja la cabeza como si todo esto ya no fuera con él.
Mi padre camina por la arena de una playa remota sin decirnos adiós, sin compartir ese nuevo paisaje que envuelve su cerebro. Nos empeñamos en que sepa qué día es hoy cuando él está viviendo en una bola de cristal en la que los relojes se dan de bruces con el espacio inmenso del vacío.
Le acaricio la mano, a veces me sonríe y otras me la retira como un niño enfadado. Sé que en algún lugar de su memoria caprichosa se acuerda bien de cuánto le queremos.
Me gustaría que sólo pasease por escenas fantásticas y amables, por lugares poblados de flores que le gusten, empanadas y churros; que se invente recetas y se imagine plantas que por aquí no existen, que su mente le libre del carro del oxígeno, de la silla de ruedas, que nos traiga regalos cuando regrese a casa.

miércoles, 28 de julio de 2010

Crecer


Ayer me hice el reconocimiento médico del trabajo, he crecido un centímetro. Me medí sin tacones, lo prometo. Me extrañó el estirón. La doctora me preguntó si suelo caminar de puntillas. Le dije que hago cada día estiramientos para asomarme a las ventanas que hay detrás de los ojos de la gente. Eso ayuda, me respondió. Y mucho, le conteste orgullosa de mi estaura y de mis nuevas chanclas alemanas.

lunes, 26 de julio de 2010

La gran ola


Es muy probable que no haya otra manera
Vivir dispuesta a todo
No enfrentarse
No agotarse en la lucha
Abrazar lo que venga
Con las branquias abiertas
Con el filtro instintivo del corazón
Estar preparada para la gran ola
La que se lleva todo por delante
Para la caricia de la ola chiquita
La que hace cosquillas en los pies
Saber que cualquier cosa me puede pasar
Que no existe emoción que nos esté vetada
Hay que fortalecerse en la fragilidad
Concebirse en la espuma de lo humano
No quiero que este chapuzón me sepa a poco
He de explorar negras profundidades
Para alcanzar tesoros
Hacer el muerto para que la marea me acune
Nadar veloz para sentirme poderosa
Secarme luego al sol
Y descansar por fin
En una playa hasta que me desangre
Y así la arena y yo seamos sólo una

viernes, 23 de julio de 2010

El espíritu está en la mente


Todos los sueños son edificios sin rincones,

ignoro la gravedad del susto en la bajada,

la amenaza de los ojos abiertos,

perdida como estoy en el cestillo frágil de esta noria perversa.

Hotel que se derrumba,

esfera que florece enrojecida y limpia

sobre las estructuras vacilantes.

Cuánta plancha nos queda

para que cada miembro esté en su sitio

para que la necropsia no nos intuya sanos.

martes, 20 de julio de 2010

Juegos en la escalera

A qué jugaremos hoy,
a lanzarnos a ciegas
sin extender las alas
apropiándonos de lo que va dejando
el aire al paso del desplome?

Jugaremos a sabérnoslo todo
apostando a que somos
capaces de perder el equilibrio
sin rompernos el alma?

Cuál será nuestra apuesta,
la de permanecer a un peldaño del miedo
sin que nos tiemble nada
ni nos seque la boca
lo que no nos decimos?

Seremos los acróbatas
de los cielos azules
abrazando la vida
como si la existencia
dependiera de eso?
                                                                                            

viernes, 16 de julio de 2010

Bocabajo



Trasnochar con la ternura de Together y luego darle vueltas a la cama comiéndome los números rojos del reloj. Me inquieto con cuidado para no despertarte, me respiro los nervios como un caracol, haciendo y deshaciendo la almohada, sacando los pies por la azotea, subiendo con sigilo hasta la lámpara y cayendo después en el sueño poblado del Lorazepan.
Madrugar. Caminar por los mismos adoquines de antes al son del ritmo silencioso de tacones de goma, como si por allí nunca hubiera pasado, haciéndome la nueva.
Llegar al sitio que me espera con su eco caliente de papeles y máquinas dormidas y recibir regalos.
Enterarme de cosas bonitas. Cosas como que hoy mi padre saldrá y verá la calle por vez primera en lo que va de año y que ya cuenta chistes aunque aún no se acuerde muy bien de qué ha comido hoy.
Llegar a casa, que me estés esperando con la puerta entreabierta y unos besos de viernes bienvenido.
Cortarme el dedo mientras cocino pollo congelado, que nos sabe a manjar con un vino que raspa y nos tinta la boca.
Entusiasmarnos con pisos grandes y terrazas que nunca podríamos pagar.
Tomar cerveza, visitar a mi hermana, mirar la cartelera, darnos la piel como si todo fuesen vacaciones en un país extranjero, como si todo fuesen tulipanes, como si fuésemos capaces de cambiar todo un mundo aprendiendo a mirar de otra manera.

martes, 13 de julio de 2010

viernes, 9 de julio de 2010

La nada blanca y clara


Cuando entra esta luz por el balcón pienso en hacer como el Fogg de Paul Aster en El palacio de la luna, abandonar todo esfuerzo, tumbarme sobre la colcha y divagar. Si cierro los ojos observo los colores que me pasan por dentro, oigo las frase que no sabía que hubiera retenido, me fuerzo a no pensar. Dejo que el aire acondicionado me refresque, el oxígeno entra sin prisa y solamente tengo ganas de que no ocurra nada. No hay necesidad, ni sed, ni hambre. No tengo prisa. Me detengo en las formas misteriosas que componen las sombras en el techo, el recorrido imaginario de los coches que pasan, los ruidos lentos de la siesta. Parece que voy a quedarme en ese estado para siempre, que nunca más necesitaré moverme, ni hablar, ni escribir, ni hacer ninguna reflexión, ninguna acción que traiga consecuencias, no tomaré ninguna decisión ni albergaré otro sentimiento que la nada. La nada blanca y clara.
El sonido del móvil me saca de la ensoñación como un porrazo en la nuca.
Me asomo al balcón esperando encontrar al otro lado el rótulo vibrante del Moon Palace, tan sólo veo un gato que intenta refugiarse de los 40 grados a la sombra de un coche moteado de lluvia polvorienta.

miércoles, 7 de julio de 2010

"¿Os dais cuenta de que la soledad es al menos cosa de dos?" Víctor Gómez Ferrer




Ahora que los humos negros iban abandonando mi cerebro por las orejas, que me sentía casi viva y con unas extrañas ganas de morder las cerezas, un par de ellas se han quedado en mi cuello como un adorno navideño en el que nadie quisiera reflejarse.
Duelen, no me dejan dormir, me han quitado el hambre y me paso las tardes delante de la tele acomodando las piernas y los brazos que pesan y me abaten.
No sé en qué clase de gimkana me apunté alguna noche de insomnio pero ya tengo ganas de verdad de llegar a la meta, aunque no gane más premio que sacar la cabeza a la superficie y librarme del lastre.
Pero esta mañana leyendo este decir por decir, de Víctor Gómez Ferrerla soledad es al menos cosa de dos, me he dado cuenta de que ni las cerezas en el cuello ni los negros humores o las lágrimas turbias y tempranas le hacen sombra a los brazos que desde cualquier parte me sujetan. Aunque quisiera verme sola, en el espejo siempre se reflejan las caras de gente curativa.
Nadie me deja sola en los columpios, cuando me ven sentada mirando al suelo, aparece una mano que me empuja y de nuevo comienza el balanceo. Con su ayuda la vida me va llevando por los aires.

sábado, 3 de julio de 2010

Forzar la mirada de los ojos rotos


Una pastilla y después otra, y otra más. No calman a pesar del sabor de su amargura. Pienso en tu camino. Trato de vislumbrar el mío. Me resbalo. Pongo una lavadora de ropa oscura. Si miro a cualquier lado, los ojos me duelen como si se me hubiesen roto. Hago planes de sábado y me tumbo en el sofá para no meditarlos. Hay muchos libros que estudiar y muchos suelos que barrer. Mi hija sigue con la puerta de su cuarto cerrada. Lo pasa bien ahí dentro, en el espacio de la emoción adolescente. Me llamas desde la bruma, me adviertes de la poca cobertura, la mía es mínima, no me permite hablar ni siquiera conmigo, tal vez sea mejor así. Un bloque de hormigón se agranda sobre mi cerebro. Pesa. Las piernas se están metalizando, tienen olor a fiebre. Demasiadas dificultades a la hora de atravesar el túnel y alcanzar la salida en la que espera un hombre inmóvil con un ramo de flores que nunca se marchitan.

jueves, 1 de julio de 2010

Lectura disuelta sobre el café



Se desdibujó la media luna. Mi codo apoyado en la mesa y el sol atravesando las cortinas azules. Un monstruo de espuma inofensivo se fue volviendo un mono mentiroso al que por momentos le crecía la nariz. La nariz se desprendió con decisión y el mono abrió la boca hasta desencajarla. Nació un escorpión lanzando sus besos hacia la orilla, perdió la cola, que se alejó serpenteando. La carita besucona se estiró en una curva perdiendo toda compostura y segundos después la cola hizo lo propio en el borde de enfrente. Cuando se hizo la calma sobre el café con leche terminé el desayuno.

domingo, 27 de junio de 2010

Truque a la puerta de casa



A la pata coja, renqueo mientras sonrío y sufren las amígdalas por falta de costumbre.
Se muere Saramago. Cocino alitas de pollo unos días después recordando la incierta conversación que mantuvimos en el balcón de la Magdalena, entre Pilar y el vino blanco. Huele a salsa de soja y a miel días después de cumplir 44. Tengo regalos y propósitos relacionados con marcharme muy lejos con los ojos mientras ordeno letras, librerías, papeles y débitos. Saramago se ha dormido. Podría acariciar los lomos de sus libros si se me dieran bien los homenajes. No me queda más remedio que seguirme buscando entre los años que tuve cortadas las antenas, los años en los que nada supe de la vida, en los que lo sospechaba todo y no se me movía ni el dedo gordo del pie para salir corriendo. Ahora que no me pidan que sienta lástima de nada, que no me lo pidan porque me están floreciendo tulipanes en las entrañas. ¿Se te hace raro? Pues continúo haciendo fotos a los balcones y en algunos aspectos tengo los músculos fortalecidos. A la pata coja salto los cuadraditos rosa que no me interesa pisar y me planto en los que he dibujado con mis manos de tiza, los que son sólo míos y me dan tanto gusto.
Se están escuchando las canciones precisas y da igual si no están bien entonadas, ahora hay cosas que me importan un bledo. La medicación siempre ayuda con eso.
Cogeré la mochila, la llenaré hasta los topes de los tesoros que me he ido encontrando, de los chinitos que se besan antes de que se baje el telón, los pentagramas de todos los colores que se componen solos, la suavidad de tu barba alma y los puntos de encuentro a través de los que se teje este pactchwork de refrexco y abrigo.
A lo mejor ya pronto puedo sacar los cuernos al sol y colocarme en la casilla de salida. A lo mejor dentro de poco mi latido se escucha en estéreo a través del balcón después de la tormenta.

martes, 8 de junio de 2010

Ocho pájaros negros


Ocho pájaros negros
mal distribuidos sobre el cable de la luz
no saben a qué están esperando
porque las intenciones son conceptos vacíos
porque todos los vuelos de verano son redundantes
porque todos los pasos no son imprescindibles
y ahora
los ocho pájaros
no tienen ni una sola razón para moverse.

martes, 25 de mayo de 2010

Querido blogspot, queridas amigas

Elena Cabrera y Miguel Fernández nos trataron así de bien:

Publicar en tu propio blog está muy bien, aunque de vez en cuando no viene nada mal alguna que otra antología para atraer lectores del papel a la web. Así sucede con la antología que ha publicado Bartleby, titulada La manera de recogerse el pelo, editada por el poeta asturiano David González, que más que como reconocimiento funciona como red.

El papel y la tinta les invita a la reflexión y la reescritura del poema, mientras que el blog te empuja a la publicación inmediata, a la divulgación espontánea y veloz. Las poetas admiten que da lugar al arrepentimiento pero, en contrapartida, refleja un momento poético y biográfico más veraz. Un poema en papel tarda meses o años en ver la luz. Cuando llega a manos del lector, la poeta que lo escribió ya no existe. Ella, apenas, se reconoce en el texto. Autopublicarse en un blog les enfrenta, muy en cambio, encarnizadamente con ellas mismas. Es la confrontación digital en estado puro.
Cuatro poetas recogidas en la antología subtitulada La generación blogger, nos leen sus versos en una vieja galería comercial del barrio de Malasala, en Madrid, que está a punto de desaparecer. Un lugar que es casi un no-lugar y, por lo tanto, se ofrece así mismo con la posibilidad de ser apropiado y reinterpretado. El eco de las voces de las poetas Ana Pérez Cañamares, Déborah Vukušić, Inma Luna y Silvia Oviedo en los pasillos de esta galería nos escalofría y nos emociona porque nos recuerda que, aunque publiquen en la soledad de sus blogspots, en sus casas, habitaciones, oficinas o aeropuertos, no están tan solas. Son muchas como ellas.







Luna con el pelo recogido en La Información

viernes, 21 de mayo de 2010

La manera de recogerse el pelo en El Cultural


Hoy, en El Cultural de El Mundo:

La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger


David González (ed.)

Bartleby. Madrid. 2010. 320 páginas, 20 euros.( 21/05/2010 )

Así que la libertad era esto. Trece poetas: todas mujeres. Trescientas veinte páginas: todas buenas. Un medio: el blog. Ideas, lectores potenciales, daños colaterales infligidos a los intereses creados: incalculables. Con David González en el papel de hacker, La manera de recogerse el pelo: Generación Blogger le roba a Internet algunos de los poemas más impactantes de la poesía española del siglo XXI.

Nacidas entre 1962 y 1984, ninguna de estas indomables Juanas de Arco se parece a otra. Es lo que distingue a las nuevas generaciones de las pretéritas, las homogéneas, las (justamente) casi olvidadas: hoy el individuo se impone al colectivo con la rabia del que no quiere integrarse, sino sólo ser él mismo. No necesitan someterse a las cirugías brutalmente intrusivas de la industria editorial, ni a las censuras propias o ajenas que coartan al ya obsoleto Autor Publicado. Ellas tienen algo que decir. Escriben. Pulsan enter. Y la luz se hace.

Es la intimidad sinérgica entre nosotros y nuestras máquinas lo que permite una nueva poesía directa, radical. Como Internet misma, somete nuestra cabeza a un flujo sobrecogedor de pensamientos y emociones. Es la muerte de la cultura (alta, baja o general), porque Cultura Soy Yo: se cita a fernando Pessoa, Fichte, Wislaba Szymborska, pero sobre todo a Tom Waits, Placebo, Extremoduro, The Clash. Y los divinos Kerouac y Bukowski reinan supremos. Un eclecticismo intertextual que lleva a Gloria Gil Romera a reescribir el Talión y a Beckett: “Devuélveme el golpe/ y déjame ir/ para volver/ con una enganza/ más atroz, más enamorada”.

Por su naturaleza inmediata, en cierto modo compulsiva, la blog-poesía no tiene paciencia para esperar inspiraciones o recrearse en clichés de autocomplacencia técnica. No es Penélope la que dice: “Soy lo suficientemente ingenua como para creer/ Que las camas sólo son para dormir,/ Pero también lo bastante zorra como para saber/ Que no tienes sueño” (Lucía Fraga). Como ocurre con la ortografía text-message, estos versos hablan un español conciso, con densidad de supernova: cada palabra cuenta porque cada palabra cuesta. Marca por excelencia de la mejor poesía, la alusión es una vieja virtud de la que hoy hacemos necesidad: “quedamos/ seré puntual/ el pecado y mis manos vendrán conmigo” (Déborah Vukusic).

No hay lugar ni ganas para preciosismos, ni siquiera en las costuras más desgastadas del género, como la metáfora: “Jugamos, follamos, morimos,/ todo en el mismo cuadrilátero” (Ana Pérez Cañamares). No se trata de simplificar, sino de decir lo mismo con menos palabras. ¿La paradoja? Que no se dice lo mismo, sino más: “Mis piernas se abren. / No yo” (Inma Luna). También nuestra imaginación se mide en megas, también nuestra capacidad de codificar y descodificar el lenguaje aumenta de velocidad, de conectividad.

Donde los poetas de antes contaban sílabas, las bloggers cuentan letras y silencios: “escribo con la misma mano/ que sujeta mi frente/ cuando no sé dónde apoyar/ la cabeza” (Ester García Camps). Ahora el poema no se empaqueta en sonetos, sino que adopta el formato de nuestra comunicación real, como el e-mail, del que Isabel Bono hace obra de arte con microficciones asunto “Dios es literatura” o escritura digital que suena a español de 2050: “welcome 2 psycho/ ve al espacio y circula/ vacio es un hecho comprobado/ sin acento ni protocolo/ repite/ repite/ protocolo/ uno: no mentir/ dos: no sex/ OK/ sin memoria/ out”.

Y para que la experiencia blog sea completa, las poetas ponen voz y rostro a sus textos en el DVD de cortos que Bartleby incluye como archivo adjunto. Somos los primeros de nuestra especie con los medios técnicos necesarios para gestionar las inmensas masas de información que el cerebro humano está capacitado para procesar. La manera de recogerse el pelo es libertad de pensamiento y de expresión, poesía sin límites de espacio ni tiempo, pura vida de la mente. Lástima que haya que ponerla en papel para que algunos se enteren. Bienvenidos a la literatura libre.

A. SÁENZ DE ZAITEGUI



jueves, 13 de mayo de 2010

Notre automne


Este año la primavera no quiere ser.
Cada vez que mi padre respira
sus pulmones emiten un crujido de hojas secas.

martes, 13 de abril de 2010

Nadando con las manos frías


Todo se enturbia súbitamente. Nado cada día en contra de una corriente espesa, amarga. A cada poco, se me inundan los ojos, la boca, la nariz. Me invade el deseo de abandono, de dejarme llevar, de no oponer resistencia y darle un largo trago a este sabor amargo aunque sólo sea para descansar, para descansar, para notar algo de alivio.
La enfermedad carece de lógica. El sufrimiento no tiene validez compensatoria. Los días y las noches son fractales que se repiten como una pesadilla interminable, como las nubes, las tormentas, el dibujo de los helechos.
Tanto palabreo, cosas que leo sin entender, diagnósticos, batas verdes, guantes, tanto desinfectante y su cuerpo pequeño, resistiendo lo irresistible, los ojos de mi padre buscando los nombres que se le escapan, haciendo las preguntas esenciales, comiendo yogures de limón y arañando los rastros de oxígeno.
Nos damos la mano, me aprieta. Recuerdo una noche de hace poco o mucho, no sé, una de estas noches irreales en la UCI, en la que le pedí, por favor, que me la volviese a apretar. Él, entonces, dormía muy lejos de mi voz, por suerte no apreció mi falta de convicción, mi desconsuelo, mi mezquina desesperanza, el miedo.
Escribir todo esto resulta ahora tan pueril como cocinar, doblar la ropa o abrir un libro.
No obstante sé que tengo que seguir nadando. Lo sé porque no me dejáis que lo olvide, lo sé porque no soy la que peor lo está pasando, lo sé porque aún van a hacer falta bastantes empujones y es imprescinble que reunamos las fuerzas suficientes.
Hay mucho amor encima de la mesa, esto tampoco hay que olvidarlo.