Foto de Ángel Muñoz

sábado, 6 de noviembre de 2010

La atracción de los jardines secretos



Acerco el ojo al ojo. Siempre. Busco el jardín. Lo noto como un abrazo de lianas. Es el paisaje que no debo mirar. Ese que me dijeron que nunca hay al otro lado. No saquemos textos -me advierten-, no hablemos de lo que no es nítido y guapo, obviemos lo que no queda lucido en la fotografía del recuerdo. No digas nada de tu tripa abultada, del portazo, de ese caparazón con el que conseguimos evitar que te asomara el cuerpo magullado.
Tapasteis los ojos al jardín con pegotes de plastilina masticada, con telas percudidas de vuestros propios vértigos y no pude ver nada en años de curiosidad punzante.
Acerco el ojo al ojo y busco. Siempre. La humedad que espera, el frescor sombrío, el agua en la boca.
Me asomo a los secretos que me habéis usurpado. Los engullo.

2 comentarios:

Cristina dijo...

Siempre me tentaron los secretos y toda esa belleza que se esconde a veces en el dolor.

Voltios dijo...

que bonito inma