Foto de Ángel Muñoz

jueves, 1 de julio de 2010

Lectura disuelta sobre el café



Se desdibujó la media luna. Mi codo apoyado en la mesa y el sol atravesando las cortinas azules. Un monstruo de espuma inofensivo se fue volviendo un mono mentiroso al que por momentos le crecía la nariz. La nariz se desprendió con decisión y el mono abrió la boca hasta desencajarla. Nació un escorpión lanzando sus besos hacia la orilla, perdió la cola, que se alejó serpenteando. La carita besucona se estiró en una curva perdiendo toda compostura y segundos después la cola hizo lo propio en el borde de enfrente. Cuando se hizo la calma sobre el café con leche terminé el desayuno.

1 comentario:

Uno que mira dijo...

Esta eres tú reflejada en el café.
Así me te has levantado.
Así estás.
No te digo más.

(salvo, quizá, que siguiendo el camino de las miguitas de pan, uno se da cuenta de que el mundo es infraleve, de que la realidad es poliédrica)