Foto de Ángel Muñoz

viernes, 8 de enero de 2010

Mi tía Paqui


Ya no está. Sabíamos que se iba. Nos dio el tiempo preciso para sentir la despedida. Pudo vivir mejor. A pesar de todo, pudo vivir mejor. Quizá no supimos decirle cómo, quizá ella no nos quiso escuchar. Se equivocó respecto a lo que era de verdad importante, como esos ratitos en los que estaba contenta y se sentía guapa. Pasé tiempo en su tienda, ayudándole a vender lápices y leyendo los libros que mi madre no me dejaba comprar. En los últimos momentos no se olvidó de mi nombre y hablábamos por teléfono de sueños y realidades.
Le gustaban los perros y algunas personas, le gustaban los abrigos y pasear por Madrid, le gustaban las cañas con tapa, le gustaban las joyas y los perfumes, le gustaba conducir y bañarse con flotador.
Le hubiese gustado que las cosas, que la vida, fuese de otra manera.

A mí me gusta su pelo en esta foto y la elegancia de su mano sujetándome.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Supongo que a todos los que tuvimos la suerte de quererla, nos habría gustado que tuviera otra vida pero si no, no habría sido ella. Y a mí ella me gustaba.
la tata

Amira Apsu dijo...

Hola Inma. Me llamo Amira Apsu y soy una enamorada de tus relatos. Hay una iniciativa muy interesante en la bitácora de Sergi Bellver para comentar cuáles han sido los libros de relatos que más nos han gustado de esta primera década del siglo. me encantaría que tus lectores y tú misma participárais, porque me da la impresión de que todos los que han participado hasta ahora tienen gustos muy similares y no nombran algunos libros de Baile del Sol que me resultan interesantísimos. Para hacer fuerza, que se oiga vuestros nombres, vamos. Un saludo.

Inma Luna dijo...

Amira, qué bueno, muchas gracias por lo que me comentas, me pasaré por esa bitácora para hablar de los libros que me han gustado. Del mío, mejor que opinen quienes lo hayan leído, no? Besitos guapa.

Vale dijo...

Hola Inma,
feliz anyo.
Es una foto preciosa, no se por qué, pero me conmueve.

Espero verte pronto en otro recital.
Valentina

Lahetaira dijo...

Quizá el mundo, después de todo, fue lo que ella quiso que fuera. De una instantánea recuperamos la sangre que corrió, las miradas y el cariño.

Hay abrazos que nunca se terminan.

libertad dijo...

Un abrazo, Inma

Ana Pérez Cañamares dijo...

Pues sí que era guapa. Y la foto tiene algo tremendamente fuerte y tierno.
Un beso más gordo que de costumbre.

María Jesús Siva dijo...

A veces nos gustaría que las personas cambiaran o vivieran de ora manera porque suponemos que eso sería mejor para ellas, pero cada uno decide qué vida le gusta tener, por qué llorar, reír, acompañarse o pasar momentos de soledad. Ninguna vida nos pertenece, por mucho que la queramos, sólo hay que estar muy cerca de quien sentimos y pegarnos a sus días.
Bello recuerdo.
Un beso, Inma.

Inma Luna dijo...

Gracias chicas. Besos.

antonio alfaro sánchez dijo...

emociona leer tu elegancia al hablar de la triste elegancia, un saludo