Foto de Ángel Muñoz

viernes, 19 de septiembre de 2014

Con el corazoncito tatuado

Para defenderme de todos los rincones en los que se acumula la basura y de los ojos turbios de quienes nunca te miran a la cara.

Lo he decidido muchas veces, pero nunca con tan exagerada determinación.

La alegría, la alegría consciente por encima de mis necesidades de congoja, por encima del arrebato de los miedos, arrasando certezas y obviando incertidumbres, como proyecto y como entrenamiento, la alegría y que el viento nos alborote el pelo y nos contagie.