
Aunque no es un poemario rencoroso, sí pretende ser un ajuste de cuentas con el pasado, con el tiempo y el disfrute que nos hicieron perder, con los miedos, con el peso de la culpa que nos obligaron a arrastrar y con todas las consecuencias que esa carga ha tenido en nuestro posterior recorrido vital.
El libro está exquisitamente ilustrado por Loreto Rodera que recoge de un modo sintético y estremecedor este paseo por la infancia y la adolescencia, por el deseo de descubrir y las ataduras con las que intentaban alejarnos de lo hermoso, de lo alegre, de lo natural.
Cuando empecé a trabajar en estos poemas, pensé que el camino iba a resultar doloroso, sin embargo, parece que los traumas estaban digeridos y los versos fluyeron casi con placer. La ironía y el humor siempre ayudan a masticar pasados ásperos.
Aquí os dejo algunos enlaces en los que se habla de Divina:
Proyecto desvelos, por Agustín Calvo Galán
El rompehielos, por Ariadna García
Literaturas.com, por Miguel Baquero
Revista vísperas, por Ismael Cabezas
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