Foto de Ángel Muñoz

lunes, 19 de enero de 2015

Un caldo gratis y uñas de colores en la caverna, la vie en fucsia, we love CC



Amados walking dead, con vuestros bebés recién nacidos, suegras ancianas, los papás y mamás de otros niños del cole, hijas preadolescentes y frikis solitarios..., sois todos bienvenidos.
Pasean, comen, beben, sorben, miran, whatssapean, suben y bajan escaleras mecánicas y se limpian los mocos, hacen colas, visitan los servicios, la sala de lactancia, entran en probadores y montan a sus hijos en animales motorizados de peluche que se pasean entre esta fauna apocalíptica.
La luz, los olores, la música, la comida, las conversaciones... ¡atrezzo!, un decorado burbujeante y tropical en el que el tiempo se detiene y también lo hace el mundo y sus habitantes, que se quedan afuera, preocupados por cosas que aquí dentro, aquí, que no hace frío, carecen de importancia. Aquí no hay dolor, no hay dolor, saca tu tarjeta de crédito. No importa si en tu casa no hay calefacción, si no tienes seguridad social, si no puedes ir al médico, no te preocupes si tus hijos no pueden estudiar, si no encuentras trabajo con un salario digno, si te echan de la fábrica de cocacola diga lo que diga la justicia. Mira! Tienes sed? Sáciala por sólo cuatro euritos, una botella de medio litro de felicidad. Ves qué bien? Quién no lleva cuatro euritos para comprar el elixir, la chispa de la vida!!! No tienes? No te apures, puedes beber agua, sí, el agua es la fuente de la vida, aquí la tienes, sólo 2,20 medio litro de agua, mmmm, qué rica, qué refrescante, qué aliviadora, como todo este entorno, tan amable, ¡tan diver!

Qué lujo pasearse por este mundo mágico, lleno de seres mágicos con pegatinas decoradas para tus uñas. No te lo habías planteado? Unas uñas brillantes, floreadas, fucsias, doradas, uñas para no sacarlas, uñas para lucirlas. Quiero, quiero, quiero, una uña de cada color, irrompibles y perfectas, falsas, sí, pero... preciosas.

La soledad no existe, ¿lo sabías?, si estás solo, si estás sola, es porque quieres. Ven y súmate al paseo, móntate en un osito, paseáte, mézclate con la masa, cómprate un pingüino, te queremos.

 La soledad es sólo un espejismo, sombras que se reflejan dentro de la caverna. Tú no te dejes engañar. Tú no estás solo. No van a permitirlo. Tómate algo, disfruta.

Mira tus hijas, son felices, ya tienen sitio donde jugar, no hace falta que te esfuerces. Ellas lo pasan bien, ellos saltan y se tiran bolitas de colores y se pierden en ese laberinto de fantasía, dales un poco más de dinero, para otra media horita de imaginación.


Verás qué bien duermen hoy. No soñarán. Estás a salvo.

Ahora, antes de volver a casa, antes de salir a ese mundo del que ya por fin te has olvidado, ahora que casi nada importa, tómate un caldito, haz un poco de cola y tómate un caldito, es gratis, sí, claro también es falso, no sabrá a hogar ni a familia, no importa, no seas ñoño, es gratis.

Ven, te reconfortará.