
Sólo aparentemente lo que ves de mí aquí y ahora es lo que soy aquí y ahora.

Foto de Ángel Muñoz
lunes, 18 de febrero de 2008
Hendidura

viernes, 15 de febrero de 2008
Tráfico de pájaros

Lástima que no tengo nada tiempo para explicaros cómo es esta delicia de revista. Gracias a sus creadores por haber contado conmigo, tanto para escribir algunas de sus páginas -en tono arrogante- como para participar en su presentación.
Es eso a lo que vamos -ya os daré más detalles sobre su contenido-, mañana sábado, 16, presentaremos “The Children’s Book of American Birds” en la librería Traficantes de Sueños (C/ Embajadores, 35 · Madrid). Será a las 19,00 h. Estará también el ilustrador Toño Benavides y actuará en acústico el grupo Bilingual.
Tengo ganas de conocer a estos chicos que saben hacer tan bien las cosas.
miércoles, 13 de febrero de 2008
Desde la antropología, consideraciones sobre el "contrato del inmigrante"

Nancy, amiga y profesora, cuyas ideas siempre me ayudan a replantearme las mías, me envía esta carta que han firmado un grupo de antropólogos y con la que, por supuesto, comulgo.
Somos un grupo de antropólogos, de diferentes tendencias políticas, que ejercemos aquí en España. Los temas de la “cultura”, de la inmigración y de la convivencia entre grupos humanos son temas que caen plenamente dentro de la teoría y la práctica de la antropología, por lo cual estamos especialmente cualificados para dar una opinión experta en estas áreas.
Queremos expresar nuestro más enérgico rechazo a la propuesta del Sr. Rajoy de exigir a las personas que inmigran a España la firma de un contrato que, según entendemos, tiene tres aspectos principales: el compromiso de respetar las leyes y la Constitución de España, el compromiso de aprender español y el compromiso de respetar las costumbres españolas. Nuestras razones son las siguientes.
Primero, con el mero hecho de estar aquí, toda persona que reside en España –tanto si tiene la nacionalidad española como si no- tiene la obligación de respetar la Constitución y las leyes.
Segundo, como todos sabemos por experiencia propia, los idiomas se aprenden cuando uno tiene necesidad de ello. La amplia experiencia de las migraciones a nivel mundial enseña que, aunque la primera generación no siempre logre una plena competencia lingüística en la lengua del país de acogida, la segunda generación, escolarizada en el idioma del país, sí lo logra sin problema. La manera de conseguir la integración lingüística de las personas inmigradas es mediante el apoyo del Estado, con la oferta de clases sin coste en centros municipales, en horarios factibles para las personas trabajadoras, no mediante un “contrato”.
Tercero, y éste es el punto del que mayor conocimiento tenemos, la cultura (que incluye las costumbres) no es un todo homogéneo compartido por los ciudadanos de un país. No existe cultura nacional, ni cultura europea, que se pueda definir con un cierto número de elementos básicos con los cuales todas las personas están de acuerdo. Las pocas normas y los pocos “valores” considerados imprescindibles para el funcionamiento del país están plasmados en la Constitución y en las leyes (la democracia como forma de gobierno, la responsabilidad civil, la igualdad de las personas ante la ley...).
Todo lo demás son prácticas, que pueden ser más o menos extendidas o limitadas a unos grupos u otros. No hay más que darse un paseo por la geografía española para darse cuenta de ello. Además, las costumbres y la cultura no son fijas; sólo hay que pensar en las costumbres de hace cincuenta años para ver lo cambiantes que pueden ser. La imposibilidad de definir un acervo común de costumbres “españolas” saltará a la vista en cuanto se intente poner en práctica.
Finalmente, la meta a alcanzar en el mundo de hoy es una convivencia buena y enriquecedora. La falta de claridad en la definición del “problema” a resolver y la propuesta para resolverla, con un planteamiento simplista, incorrecto e insuficiente, tiene el efecto de fomentar una xenofobia siempre latente que sólo puede dañar a todos, ciudadanos españoles y personas inmigradas por igual.
FIRMADO: Honorio Velasco Maíllo, Fernando Monge, Margarita del Olmo, Nancy Konvalinka, Traude Müllauer-Seichter, Sara Sama Acedo, Asunción Merino Hernando, Paz Moreno Feliu
Ubaldo Martínez Veiga, Ángel Díaz de Rada, Elena Hernández Corrochano, Alfredo Francesch Díaz.
lunes, 11 de febrero de 2008
Vengo de la calle

Todo mala vida, todo gusto infernal y sabor a desnudo.
El conserje me mira levantando la vista del sudoku y piensa, se nota por las gafas, que todas somos iguales.
Cuando estoy agitada, el mundo es un estímulo constante.
jueves, 7 de febrero de 2008
De alterne y mi voz precipitándose

Por otra parte, ya conté lo bien que estuve el jueves en el Centro de Poesía José Hierro. Pues hoy he recibido de Miguel Martín, compañero de fatigas periodísticas hace años, este regalo. Podéis escuchar mi voz cayendo a trompicones por el hueco del ascensor. Muchas gracias también por eso al nido del cuco.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Mirar sin concesiones

La primera vez que vi algunas de las fotos de Daniel Rodríguez fue en una pantallita minúscula de un mp3. Me habló entonces de un proyecto en el que estaba trabajando, una serie sobre personas tatuadas. Me sorprendió la precisión de los encuadres, la dureza de la iluminación, la osadía del contraste, la audacia de las perspectivas. Pero en aquellas fotos, en aquel marquito de cinco centímetros cuadrados, había algo más que tatuajes, había una forma de ver las cosas, una mirada propia y descarada al cuerpo humano, la sugerencia de una historia.
Daniel sabe mirar de forma brusca, mostrar la radicalidad de las formas, de los gestos, la particularidad de cada piel y cada músculo. Sus imágenes tienen presencia cinematográfica, aromas franceses, luces urbanas y, sobre todo, mucha austeridad.
El retrato es abrupto, no hay concesiones, persigue la esencia y nos la entrega sin aditamentos, limpia.
Sus personajes nos dejan ver algo de su temperamento, nos dan permiso para acercarnos a un extremo de lo que son, se atreven a enseñarlo desnudándose para Daniel, para nosotros, y lo hacen de una forma sincera, lejos del artificio.
Idiosincrasias es la propuesta de Daniel Rodríguez, la invitación que nos hace a mirar unas fotografías en las que, en lugar de robarles el alma a los modelos, saca a la luz, al menos, una parte de ella.
Es un trabajo minucioso y concreto que dice mucho del carácter de este fotógrafo que ha encontrado ya su particular enfoque y al que habrá que seguir la pista porque se intuyen especiales relatos tras su cámara.
Idiosincrasias
Fotografías de Daniel Rodríguez
De 7 a 29 de febrero
Inauguración: día 7 a las 19,30 h.
Sala de Exposiciones Julián Besteiro
(Metrosur Julián Besteiro)
lunes, 4 de febrero de 2008
Poesía y otros transportes públicos
Luego siguió el finde a todo lujo, la presentación de Inés Matute en la Casa del Libro, donde la pusieron de lista y de libre como ella se merece; el sábado Vicente Muñoz y Patxi Irurzun me emocionaron y me hicieron reír a partes iguales. También estuvo Lucas y sorpresa vasquiña de Huguito que se presentó sin avisar. Todo para brindar. Lo hicimos, que nadie se preocupe.
Y..., sigue la racha, el miércoles, 6 de febrero, Ana Pérez Cañamares, Lucas Rodríguez y yo misma, llevaremos nuestros versos y lo que se tercie al Centro de Educación de Personas Adultas Aluche, situado en el barrio del mismo nombre, claro, en la calle Ocaña, 35, bis. Será a las 18:30, por si alguien se quiere animar.
Dejo un par de poemitas de Ana y Lucas, pa que vean que par de dos:
Hija, si en algún momento
mientras estás ocupada en crecer
-dura y lícita tarea-
puedes mirarme a los ojos
hazlo.
No te dejes las preguntas
para cuando sea la misma voz
la que cuestione y la que responda.
Mira que en esta familia
tenemos la dolorosa costumbre
de conocernos mejor de muertos
Ana Pérez Cañamares, La alambrada de mi boca (Baile del sol, 2007)
Biluzi (Desnudo)
El cuerpo se me disuelve
lento y solitario
como el efecto nana-leche caliente
de los comprimidos mágicos.
Todo pertenece a una ficción informe.
Mi ansiedad se queda colgando de ti
como una marioneta sin piloto
mientras caigo desplomándome
como un vestido de noche.
Plegándome alternativamente
sobre mí mismo, agrupando
huesos, carne y oscuridad
en torno a mis pies.
Lucas Rodríguez, Sueños de síntesis (Baile del sol, 2007)