Menos mal que me llegó el mensaje.
Algunas veces nos enredamos en cosas que no van con nostros, que nos van alejando de forma imperceptible de nuestro centro. Como una piedra, lo vamos perdiendo. Entonces nos atacan formas ajenas de comportamiento. Mueven nuestras manos, modulan nuestra voz y nos hacen creer que estamos cambiando.
Menos mal que me llegó el mensaje en forma de canción.
Allí estábamos, sobre el asfalto, comiendo un menú indio con el arroz pasado. Presagiaba al llegar una noche espinosa, venía de unos días llenos de ascos pequeños que me estaban creciendo en el estómago.
Ella cantaba y así me recordó quién soy y por dónde me gusta caminar. Sigo bailando ahora que volví a escuchar la música que me nace.
La fiesta que tengo la llevo aquí, la llevo, la tengo...
5 comentarios:
No la pierdas, querida, no la pierdas. Que me darias envidia. Yo hace que no me pierdo en una fiesta... (¿Desde que nos conocimos?)
una amiga mía tiene una chapa que lleva siempre en sus bolsos y que dice "no more dramas". siempre he querido tener una igual. si la encuentro, te compro otra pa ti. un beso.
En esas ando, Coco, le puse un cascabel para no olvidarme.
Vuk, das en el clavo.
Vaya, a mí también me llegó. El mensaje, digo.
Chica, que me ha encantao!
la tata
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