Foto de Ángel Muñoz

jueves, 22 de noviembre de 2012

Deudas de alegría

En actitud profesional le dije:
     - Me alegro de que te parezca que el proyecto tiene sentido.
     -Las cosas no tienen que tener sentido -respondió-, a mí los proyectos tienen que divertirme, hacerme aprender y ponerme en contacto con gente interesante.

Me recordó así la necesidad de no perder de vista el disfrute.
¿Quién me tarareaba el otro día a Silvio: ...la ciudad se derrumba y yo cantando?



Tal vez no deje de ser preciso, pararse para el juego, para saber si aún sabemos jugar a algo. Si no, es posible que, a pesar de todo, no merezca la pena tanto esfuerzo.

Y ya, ya sé qué es lo que pasa, pasa tanto para alejarnos de la risa.
Nos van dejando tantas deudas de alegría...