Foto de Ángel Muñoz

martes, 23 de septiembre de 2008

El arte final


Acumularon toneladas de miseria. Soledad. Silencio. Desprecio. Aburrimiento. Gritos.
Lo iban amontonando en el salón.
Cada día, al amanecer, alguno de los dos se ocupaba de escupirse en la mano, colocar algún trozo de desamor sobre ella y pegarlo con cuidado sobre el trozo anterior.
Había algunas miradas puntiagudas, por eso en ocasiones se herían y sangraban un poco, lo que le daba un toque gore al monumento de su destrucción, un toque gore que siempre aumenta el valor de tasación de la obra. Los críticos alababan su buen hacer, la constancia de su trabajo de incomunicación y frialdad, el estilo fluido de su rabia y el odio que iban fomentando.
Recibían muchas visitas en la casa, llegaban amigos, snobs la mayoría, tomaban vino tinto en grandes copas mientras observaban con detenimiento las despectivas piezas del rencor y asentían conformes y emocionados.
Así pasaron muchos años, transformando su casa en un museo de los horrores, ahogando la felicidad bajo el peso de cientos de ultrajes y tristezas. Ninguno de los dos se mostraba dispuesto a abandonar el nido, muchos menos ahora, con lo mal que se venden las viviendas y lo caras que están las hipotecas.
El fin de semana pasado organizaron una barbacoa y pusieron poison de aperitivo mientras se rebanaban las gargantas.

7 comentarios:

Southmac dijo...

Bonita metáfora de la degeneración.

Isabel Huete dijo...

¡He conocido a tantos/as artistas del desamor a golpes de degradación!
Por eso, yo con lo mío y que me quede como estoy.
Has utilizado las palabras como nadie para describir ese universo tan brutal.
Un beso, cielo.

Uno que mira dijo...

Hay un refrán de lo más explícito y escatológico para estas ocasiones: "Que con su pan se lo coman si cagan blando".

("Mucho menos ahora con lo mal que se venden las viviendas y lo caras que están las hipotecas". Yo también leí esa noticia entre el estupor, la tristeza y la vergüenza. Es jodida la crisis económica, pero mucho más jodida me pareció la crisis de valores, y de esa nadie habla. De esa nadie parece ocuparse.)

NoSurrender dijo...

No es fácil darse cuenta de que la luz se va haciendo más tenue con la llegada de la noche. Y nuestros ojos se habituan a ver en penumbra sin más.

Pero siempre hay salida. Es mejor que rebanarse nada y las heridas se pasan. Además, la vida está llena de esquinas que deparan sorpresas inesperadas y maravillosas. Sólo hay que pender la luz y asomarse.

Inma Luna dijo...

South, bonita es un adjetivo cruel para esta historia aunque a sus protagonistas seguro que les complacería.
Isa, este universo se vuelve brutal por la ceguera de muchos de sus habitantes.
Unito, tan triste y real que resulta repugnante.
Nosu, en efecto, es muy fácil no darse cuenta y seguir como si nada. La puerta de salida suele estar más abierta de lo que nos imaginamos pero estos dos prefirieron construir con constancia su infelicidad.
Gracias y besos.

merche bautista dijo...

Bueno, yo apenas puedo hablar después de leer esto, porque sé que se puede vivir en constante infelicidad y no tener el valor para marcharse a tiempo, o el instinto si quiero ser más generosa con el asunto...o conmigo...

y otra cosa, esta feliz, vienes a Mexico!! como decias en tu comentario en mi blog y aqui te espero con la alegria y esperanza de acercarme a Guadalajara a pedirte un autógrafo y conseguir tu libro, que me muero de ganas de leer. Seguimos en contacto.
abrazototes.

Inma Luna dijo...

Merce, ni se te ocurra escarbar en la culpa, se sale cuando se sale, es fácil confundirse y pensar que la vida es así.
Mire, que si nos vemos en Mexico, ándele!!!
Besos siempre, artista.
Por cierto, ya te he puesto habitación en mi blog, para que vean lo hermoso de tu obra.