Foto de Ángel Muñoz

lunes, 2 de marzo de 2009

Hemos parido


Ya, así, sin epidural, ha visto la luz.
Se ha abierto la caja de los truenos.
Todo huele a violeta.
Ha llegado la hora de las pandoras.
Tengo el libro en mis manos.
Lo ojeo, lo hojeo.
Leo versos desperdigados.
Versos que salen de 23 voces.
Palabras, como éstas, que os dejarán con las bocas abiertas:
Para más pelos
a ti te enseño el caldo
de los placeres de otros días,
Un escondite con pulpa, el acoso de los líquidos
En todo esto que precede a la vejez
Si un día me convirtiera en asesina
¿cuál de todas habría matado?
¿A quién buscarían?
Mientras tanto, escupo,
sin querer,
sin pensar,
salpico,
lo pongo todo perdido.
Las mujeres desnudas abrazamos el aire
y la gente en la calle se detine a observarnos.
a estas alturas
mi corazón es una ciudad
sin ventanas
Debería mancharme de una vez
el traje de novia
y dejar que se rasgara
tanta blancura y tanta candidez.
(Esto no es un poema, o sí. Son versos extraídos de algunas de las poetas de la antología de las 23 Pandoras)

4 comentarios:

PANDORAS: dijo...

aaaaaahhhhhhhhh!!!!!!!!!
he visto la luz!!!
dame un azote para que empiece a chillar!!!

POEMA DEL DIA dijo...

genial!

NoSurrender dijo...

enhorabuena, poeta!

Eso sí, si ya una sola mujer echada pa'lante asusta, 23 Pandoras rasgando el vestido de novia puede ser toda una revolución ;)

Besos!

Anónimo dijo...

we're on the road... ahora sí que sí... enhorabuena a todas, poetas: v.